El día de juegos escolares llega con toda la carga de expectativas que los adultos ponemos sobre un evento que para el preschooler es simplemente: "Hoy hay cosas divertidas en la escuela y vos vas a jugar." Como abuelo, tu rol no es hacer que gane medallas (eso es ansiedad de adulto). Tu rol es estar presente, tranquilo, y ayudarlo a procesar lo que siente. Esta guía te lleva por ese día sin convertirlo en una evaluación del "desempeño" de tu nieto.
Qué es realmente el día de juegos para un preschooler
Para los adultos, es una competencia. Vemos "ganadores" y "perdedores". Para un preschooler, es: "Corremos, nos remos, saltamos, hay gente viéndonos." La victoria o derrota es un concepto que aún están desarrollando. Lo que notan es:
- ¿El adulto que me ama estaba mirando?
- ¿Me sentí seguro?
- ¿Fue divertido?
- ¿Alguien dijo que lo hice bien?
Nota: "¿Gané?" es última prioridad. Pero tu ansiedad de que "gane" interfiere con todo lo anterior.
Antes del día: preparación sin presión
Conversación la semana anterior
Di: "El viernes hay un día de juegos en la escuela. Vamos a ir. Hay carreras, saltos, juegos. Vos participas en los que quieras."
No digas: "Vamos a ver si ganas" o "espero que lo hagas bien". (Genera presión invisible.)
Noche anterior
Conversación normal. Descanso normal. Sin "psicológicamente" preparar al chico para "ganar". Si duerme bien, eso es todo lo que importa.
Mañana del evento
Desayuno normal. Ropa cómoda que el chico pueda mover en (no ropa "especial de competencia"). Agua para beber. Eso es todo.
Durante el día: tu rol exacto
Antes de que comience
- Llevá al chico a "conocer" el lugar donde van a jugar, si es posible.
- Mostrale dónde estás vos durante los eventos (así no te pierde de vista).
- No hagas un discurso de motivación. Simple: "Voy a estar aquí mirándote. Pasátelo bien."
Durante los eventos
- Mírale a los ojos cuando termine, sin importar dónde llegó. Eso es lo que se queda (no el lugar que ocupó).
- Sonreí. Tu cara es lo primero que busca cuando termina.
- Di algo simple: "Te vi correr" o "Te vi saltando". Descripción, no evaluación.
- Si se frustró o lloró, está bien. No digas "pero ganaste" o "eso no importa". Simplemente: "Veo que es difícil. Estoy aquí contigo."
Si se rehúsa a participar
Algunos preschoolers se paralizan. Ver a otros chicos corriendo puede ser abrumador. Aquí está el plan:
- "Está bien no querer hacerlo ahora. Vamos a mirar desde aquí."
- Si quiere después, participa después. Si no, fin. No es fracaso.
- Después: "Viniste, miraste, estuvo bien. Próximo año podemos hacerlo de nuevo."
Cómo manejar la frustración en vivo
El chico corrió último. Quería ganar. Ahora llora. Este es el momento donde el adulto hace la diferencia.
Lo que NO hagas
- "Pero ganaste la próxima" (invalida su sentimiento ahora).
- "No es importante ganar" (eso es una clase de filosofía que no pidió).
- "Otros chicos lo hicieron peor" (comparación = más dolor).
- "Vamos a distraerte" (evitar el sentimiento no enseña procesamiento).
Lo que SÍ hagas
- Sentate a su altura. "Estás triste. Querías llegar primero. Tiene sentido."
- Abrazá. No hables. A veces el sentimiento necesita tiempo, no palabras.
- Cuando esté más tranquilo: "Te vi corriendo con toda tu fuerza. Fue genial."
Estás enseñando: "Los sentimientos son válidos. Yo estoy aquí. Y seguimos adelante."
Después del evento: no repitas el resultado
Después de ir a casa, no hagas un "análisis" del día. No hables con otros abuelos sobre dónde llegó o qué hizo. Si el chico quiere hablar, escuchá. Si no, dejá pasar.
Lo que sí haz: menciona algo que viste que fue genuino.
- "Vi que te divertiste saltando."
- "Te vi ayudando a otro chico."
- "Te esmeraste mucho."
Estas son las cosas que se quedan: no la medalla, sino el "yo fui visto y eso estuvo bien".
Errores que los abuelos bien intencionados cometen
- Proyectar tu necesidad de que "gane" sobre su experiencia. "Yo no fui bueno en deportes, así que quiero que vos triunfes." Eso es tu historia, no la de él.
- Comparar con hermanos o primos. "Tu primo corrió más rápido." Mata motivación.
- Hacer que el evento sea MÁS importante de lo que es. "Este es el día más importante del año." Para un preschooler, es un día donde hay juegos. Punto.
- Hablar del evento toda la semana. Genera expectativa innecesaria.
- Criticar la forma en que corrió, saltó, o participó. "Podrías haber estirado más las piernas." El mensaje recibido: "Lo que hiciste estuvo mal."
Si el chico tiene miedo a los eventos
Algunos preschoolers desarrollan ansiedad alrededor de "ser visto" o "competir". Si eso sucede:
- No lo fuerces a participar.
- Deja que observe desde lejos, si lo desea.
- Practicá en casa: "Vamos a jugar a la carrera tú y yo, solo en el patio". Sin público. Sin presión.
- Si el miedo persiste y bloquea la participación en actividades normales, hablá con el maestro.
Preguntas frecuentes
¿Es malo si mi nieto no quiere participar?
No es malo. Es información sobre sus límites. Algunos chicos maduran más lentamente en participación pública. Está bien. Próximo año puede ser diferente.
¿Debo decirle "no importa que hayas perdido"?
No. Es condescendiente. Mejor: "Viste que participaste. Eso es lo que importa." (Y es verdad. Para un preschooler, participar es el objetivo, no ganar.)
¿Qué pasa si ganó pero quiere que nadie lo sepa?
Algunos chicos se avergüenzan de destacar. Respetá eso. Guardá el secreto. La alegría puede ser privada.
¿Puedo quedarme para ver todos los eventos o necesito irme?
Si podés quedarte sin ansiedad (sin que tu cara diga "espero que gane"), quédate. Si no podés, ir a buscar después está bien. Lo que importa es que lo miraste en algún momento y estabas presente emocionalmente.

