Las niñas del agua
En Ucrania y en Polonia se cuenta que las Rusalkas son niñas o jóvenes que murieron muy temprano cerca del agua y se quedaron habitando los arroyos. No son monstruos. Tienen un asunto pendiente, casi siempre una canción inconclusa, una promesa rota o un nombre que nadie recordó decir.
El verano en el campo
Sol pasaba el verano en lo de la abuela en el campo. Cerca había un arroyo angosto, de agua oscura. Sol oyó cantar a alguien. Bajó. Una chica de su edad estaba sentada en una piedra con los pies en el agua. Tenía pelo largo, mojado, y la cara muy pálida. Cantaba una canción rusa que se cortaba en la mitad.
El nombre que nadie dijo
Sol se sentó al lado. La chica le contó, con palabras que sonaban a otro idioma pero se entendían igual, que había vivido ahí hacía mucho. Que la habían enterrado pero nadie pronunció su nombre completo. Por eso seguía. Su nombre era Yelena Prokopovna, y nadie del pueblo se acordaba.
Decir el nombre
Sol fue a la casa, buscó en los libros de la abuela. Encontró un cuaderno viejo con la lista de quien había vivido en la quinta antes. Ahí estaba: Yelena Prokopovna. La abuela leyó el nombre en voz alta, con respeto, en el borde del arroyo. La chica del agua sonrió por primera vez. Cantó su canción entera. Cuando terminó, se hundió despacio. El agua quedó tranquila. Sol entendió que el duelo a veces es decir el nombre.
Glosario eslavo
- Rusalka (Русалка): espíritu femenino del agua, ligado a una muerte joven o un asunto pendiente.
- Decir el nombre: ritual de respeto que devuelve dignidad a quien fue olvidado.
- Duelo: trabajo lento de aceptar una ausencia.









