El jardín del fondo
En el fondo del barrio había un jardín abandonado. Una mañana apareció una señora con un sombrero verde grande. Limpió. Plantó. La gente la llamaba la jardinera del trato porque, según se decía, ofrecía semillas a cambio de un compromiso: si pedías un deseo, la planta lo cumplía mientras crecía. Pero también crecía el deseo, y eso traía consecuencias.
Las tres semillas
Tobi tenía cuatro años y le gustaba el jardín. Una tarde la señora se sentó al lado y le dio tres semillas en la palma. "Una para vos, una para tu mamá, una para alguien que necesite ayuda. Pero pensá bien qué deseo plantás con cada una. Si la planta crece, el deseo también."
Los tres deseos plantados
Tobi pensó. Plantó la primera con el deseo de tener más paciencia. Plantó la segunda con el deseo de que su mamá durmiera mejor. Plantó la tercera con el deseo de que la vecina del primero, que estaba sola, encontrara una compañía. Cubrió las semillas con tierra y las regó.
Las plantas que crecieron
De la primera salió un romero fuerte. Cuando Tobi se enojaba, lo olía y se calmaba. De la segunda salió una lavanda. La mamá la puso al lado de la cama y empezó a dormir tranquila. De la tercera salió una mata de tomillo. La vecina del primero llegó al jardín a cosechar tomillo y se hizo amiga de la mamá de Tobi. Las tres plantas, los tres deseos, crecieron juntos.
Glosario del jardín
- Trato: acuerdo claro entre dos partes con costo y beneficio.
- Romero: hierba del Mediterráneo asociada con calma y memoria.
- Lavanda: planta morada que se usa para dormir mejor.
- Tomillo: hierba de cocina que se comparte y une vecinos.









