El comprador de estaciones
Hay un personaje recurrente en los cuentos clásicos europeos: el comprador. No es un demonio ni un mago oscuro. Es alguien que aparece a quien sufre y le ofrece un trato razonable a primera vista, pero con un costo escondido en el resto del mundo. La regla no escrita es: ningún acto mágico es individual. Todo cambio en uno se paga en alguien más.
El invierno largo
Vera tenía quince. Era un invierno largo y oscuro. Estaba triste. Una tarde, en una galería del centro, una mujer alta vestida de gris se sentó a la mesa al lado de Vera y le dijo: "Te puedo dar un verano permanente. Solo para vos. Vas a estar bien todo el año. A cambio, el resto del mundo va a olvidar la primavera. ¿Aceptás?"
La tentación y la pregunta
Vera tuvo ganas. Mucho. Pero recordó algo de la profe de filosofía: "Si te ofrecen algo gratis para vos, mirá quién paga." Vera preguntó: "¿Qué pasa si el mundo olvida la primavera?" La mujer dijo: "Las flores no salen. Las abejas mueren. Los frutales no dan. Las personas se vuelven más tristes en agosto. Pero vos no."
La negativa con educación
Vera dijo no. La mujer no se enojó. Le sonrió, le dejó una tarjeta en blanco "por si cambiás de idea" y se fue. Vera siguió con el invierno largo, pero hizo dos cosas concretas: empezó a salir más con amigas y se anotó en un curso de fotografía. La tristeza no desapareció, pero se hizo manejable. Cuando llegó la primavera de verdad, fue su primavera favorita. Y el mundo entero salió con ella.
Glosario clásico
- Trato injusto: oferta que parece buena para uno pero descarga el costo en otros.
- Consecuencia: efecto que sigue a una decisión, aunque tarde en aparecer.
- Solidaridad: regla simple de no aceptar nada que dañe a quien no consintió.









