Los lugares que solo aparecen un rato
Hay relatos en Japón y en otros lados sobre lugares mágicos que aparecen una sola noche al año, o solo cuando pasa algo raro en el cielo. No están todo el tiempo. Si los encontrás, no podés llevar nada de ahí. Y, sobre todo, no podés decir tu nombre completo, porque tu nombre tiene poder.
El puente de niebla
Mía estaba mirando el eclipse desde el balcón cuando se levantó una niebla tibia. Bajó por curiosidad. Donde antes había una calle, ahora había un puentecito de madera. Cruzó. Del otro lado había una casa enorme, con luces tibias y vapor saliendo de las ventanas. Una vieja en la puerta le dijo: "Si querés volver, esta noche tenés que trabajar. ¿Tu nombre?"
El nombre prestado
Mía recordó la regla. No dio su nombre completo. Dijo "Mi." La vieja la anotó como Mi en un papel. Mí trabajó toda la noche llevando toallas a espíritus que nunca había visto: un señor río, una nube enojada, una rana cantora. Aprendió a saludar sin mirar a los ojos, a servir té caliente sin temblar, a pedir las cosas dos veces.
El nombre devuelto
Cuando empezaba a clarear, la vieja le devolvió un papel doblado. "Acá está lo que dejaste al llegar." Era su nombre completo, escrito con tinta dorada. Mía lo guardó en el bolsillo. Cruzó el puente de vuelta. Cuando pisó el balcón, la niebla se levantó. Su mamá la llamó a desayunar. Mía sintió en el bolsillo el papel todavía tibio, aunque ya no había nada escrito.
Glosario del umbral
- Umbral: punto donde se pasa de un mundo al otro. Suele tener forma de puente, puerta o niebla.
- Nombre completo: en muchas tradiciones, dar el nombre entero da poder al otro sobre uno.
- Trabajo del huésped: ayudar a quien te recibe; regla universal de la magia.









